Murcia en la Prehistoria
De los primeros humanos a los albores de la Historia
La Región de Murcia preserva uno de los registros prehistóricos más ricos y continuos en el sureste de España. Sus cuevas, refugios rocosos, valles fluviales, mesetas y áreas costeras fueron ocupadas por comunidades humanas durante cientos de miles de años, creando un paisaje arqueológico extraordinario. Desde las primeras especies humanas hasta sociedades proto-urbanas complejas, Murcia ofrece un entorno privilegiado para entender la evolución humana a largo plazo, la adaptación y el desarrollo social.
El patrimonio arqueológico de la región es extremadamente extenso, y sería imposible mencionar o describir todos los sitios prehistóricos conocidos en detalle. Por esta razón, la siguiente visión general se centra en algunos de los sitios más significativos y representativos, aquellos que mejor ilustran cada período prehistórico y que han desempeñado un papel clave en la investigación arqueológica.


Representación de un caballo encontrado en la Cueva de Jorge, en Cieza, datada del Paleolítico Superior. Photo from cieza.es.
Paleolítico Inferior
El Paleolítico Inferior representa la fase más temprana de la presencia humana en la Región de Murcia. Durante este largo período, las primeras especies humanas vivieron como cazadores-recolectores nómadas, produciendo herramientas de piedra simples y adaptándose gradualmente a diversos entornos. Los valles fluviales de Murcia y las áreas protegidas ofrecieron agua, materias primas y condiciones favorables para la supervivencia, convirtiendo a la región en un primer corredor de asentamiento humano en el sureste de Iberia.
Cueva Negra
Ubicada cerca del río Quípar, en las afueras de Caravaca de la Cruz, Cueva Negra es uno de los sitios prehistóricos más antiguos de Murcia. Datada en aproximadamente 900,000–500,000 años atrás, ha proporcionado herramientas de piedra, restos de animales y evidencia de fuego controlado. El sitio está asociado con Homo heidelbergensis y es fundamental para comprender la ocupación humana más temprana de la región.


Campaña de excavación por la Universidad de Murcia en el sitio de la Cueva Negra, en la garganta del río Quípar. Photo by UM.
Paleolítico Medio
El Paleolítico Medio en Murcia está estrechamente vinculado a la presencia de poblaciones neandertales, cazadores-recolectores altamente especializados capaces de un comportamiento social complejo. Estos grupos explotaron una amplia variedad de entornos, desde llanuras costeras hasta áreas montañosas, y produjeron industrias de herramientas de piedra avanzadas adaptadas a la caza y las tareas diarias.
Sima de las Palomas
Situado en la colina Cabezo Gordo cerca de Torre Pacheco, este sitio data entre 150,000 y 45,000 a.C. Ha producido una de las colecciones más importantes de restos humanos neandertales en el sur de Europa, junto con herramientas y evidencia de prácticas funerarias. Sima de las Palomas ha transformado significativamente la comprensión científica de la biología y cultura neandertal.


Vista del Cabezo Gordo desde la Playa Hita, en el Mar Menor. Esta colina, donde se encuentra la Sima de las Palomas, es un hito destacado en el paisaje del Campo de Cartagena.


Un grupo de cuevas conocidas como las Cuevas del Arco, en el Cañón de Almadenes. Photo by cieza.es.
Paleolítico Superior
El Paleolítico Superior marca la llegada de los humanos anatómicamente modernos y un aumento significativo en el comportamiento simbólico, la expresión artística y la diversidad tecnológica. Aunque las comunidades continuaron viviendo como cazadores-recolectores, este período vio el desarrollo de estructuras sociales más complejas y las primeras formas de expresión artística y ritual preservadas en la región.
Sitios paleolíticos en Cieza
Ubicados en áreas montañosas interiores de Cieza, encontramos varios sitios de arte rupestre que datan del Paleolítico Superior, como las cuevas llamadas “del Arco”, “de Jorge” o “de las Cabras”. Preservan grabados y pinturas de animales y motivos simbólicos, ofreciendo una valiosa visión del mundo artístico y ritual de las sociedades cazadoras-recolectoras prehistóricas. También en Cieza hay varios refugios en el llamado Barranco de los Grajos, con interesantes pinturas esquemáticas que representan numerosos individuos practicando danzas, algunos de ellos con un claro componente sexual.
Arte Rupestre de la Cuenca Mediterránea Ibérica
Patrimonio Mundial de la UNESCO
Una de las legacies prehistóricas más extraordinarias de la Región de Murcia es el Arte Rupestre de la Cuenca Mediterránea Ibérica, una expresión cultural reconocida como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esta tradición artística se desarrolló entre el Paleolítico Superior tardío y el Neolítico temprano (aproximadamente 8,000–5,000 a.C.) y se conserva en refugios rocosos y cuevas poco profundas a lo largo del este de España.
Su característica más distintiva es la presencia de figuras humanas dinámicas y naturalistas, a menudo representadas en movimiento, cazando, bailando o en escenas rituales, junto con animales como ciervos, cabras y jabalíes. Pintadas con pigmentos minerales en tonos rojos, negros y ocres, estas imágenes reflejan sistemas simbólicos complejos, organización social y estructuras de creencias entre comunidades de cazadores-recolectores y de primeras agricultoras prehistóricas.
La Región de Murcia conserva varios ejemplos sobresalientes de este patrimonio artístico, como la Cueva de la Higuera en Isla Plana (Cartagena) o las cuevas de Monte Arabí o Cantos de la Visera, en Yecla. Juntas, estos sitios colocan a la Región de Murcia entre los territorios clave para entender el mundo simbólico, artístico y espiritual de las sociedades mediterráneas prehistóricas, subrayando el valor universal de este patrimonio.


Trazado realizado por Juan Cabré de algunas de las pinturas encontradas en Cantos de la Visera II (Yecla).


Algunas de las figuras humanas que bailaban en el Barranco de los Grajos, Cieza. Photo of Barranco de los Grajos.


Figura de un arquero encontrada en la Sima de la Serreta, en el cañón de los Almadenes. Photo from cieza.es.
Neolítico
El periodo neolítico trajo consigo una de las transformaciones más profundas en la historia humana: el cambio de un estilo de vida de cazadores-recolectores a uno basado en la agricultura y la ganadería. En Murcia, los primeros asentamientos neolíticos aparecieron alrededor del 5º milenio a.C., y parece que unos 1,000 años después, la agricultura y la ganadería ya estaban ampliamente extendidas por la región. Este cambio llevó a asentamientos más permanentes, producción de cerámica y vínculos más estrechos entre comunidades, así como paisajes fértiles, especialmente a lo largo de los valles fluviales.
Sima de la Serreta
Ubicada cerca de Cieza en el valle del Segura, este sitio data del neolítico temprano. Los restos arqueológicos incluyen cerámica, herramientas de piedra y evidencia doméstica, ilustrando la aparición de comunidades agrícolas y la importancia de los recursos hídricos para los primeros asentamientos.
Chalcolítico / Edad del Cobre
El Chalcolítico, o Edad del Cobre, representa una fase de transición marcada por el primer uso de metal junto con herramientas de piedra. Las sociedades se volvieron más complejas, con asentamientos fortificados, prácticas de entierro colectivas y una temprana diferenciación social. Durante este periodo empezaron a desarrollarse redes de intercambio a larga distancia.
Cabezo del Plomo
Este asentamiento fortificado cerca de la costa de Mazarrón data del final del 3er milenio a.C. Su posición estratégica y la evidencia de metalurgia del cobre reflejan preocupaciones crecientes con la defensa y el control de recursos.
Necropolis Megalítica de El Bajil
Ubicada en las montañas de Moratalla, esta necrópolis de la Edad del Cobre consiste en tumbas megalíticas colectivas. Revela rituales funerarios complejos y la creciente importancia de la identidad comunal y la estructura social.


Reconstrucción educativa de una de las chozas en el yacimiento arqueológico de Cabezo del Plomo en Mazarrón. La ocupación de este asentamiento ha sido datada en las épocas Neolítica y Calcolítica. Photo by Bertobarca90.


Ubicación del asentamiento argárico de La Almoloya, en Sierra Espuña. Photo from turismo.pliego.org.
Cultura Argárica de la Edad de Bronce
(c. 2.200 – 1.200 a.C.)
La Edad de Bronce marca el apogeo del desarrollo prehistórico en Murcia y está dominada por la cultura argárica, una de las sociedades más avanzadas de la Europa prehistórica. Las comunidades argáricas establecieron asentamientos fortificados, desarrollaron metalurgia sofisticada y crearon sistemas sociales altamente estratificados con un fuerte control político.
La Almoloya
Ubicada cerca de Pliego, La Almoloya data de la temprana Edad de Bronce y se destaca por su monumental arquitectura y evidencia de organización política.
Cerro de las Viñas
Un asentamiento argárico en la cima de una colina cerca de Coy (Lorca), estratégicamente situado para controlar el territorio circundante y las tierras agrícolas.
Parque Arqueológico de Los Cipreses
Este sitio preserva estructuras domésticas y funerarias que ilustran la vida cotidiana dentro de las comunidades de la Edad de Bronce.
La Bastida, la Troya de Occidente
El sitio arqueológico de La Bastida, ubicado cerca de Totana en una empinada colina con vista al valle del Guadalentín, es uno de los asentamientos de la Edad del Bronce más importantes de Europa Occidental. Ocupado entre aproximadamente 2200 y 1600 a.C., La Bastida fue un lugar central de la cultura argárica, que se desarrolló en el sureste de Iberia durante la Edad del Bronce Temprana y Media.
El sitio se destaca por su impresionante sistema de fortificación, que incluye enormes muros de piedra, torres y puntos de acceso controlados, reflejando un nivel sin precedentes de organización militar y política para la época. Las excavaciones han revelado un asentamiento cuidadosamente planificado con calles, casas, áreas de almacenamiento y estructuras hidráulicas, así como evidencia de metalurgia avanzada y producción especializada.
La Bastida ha transformado nuestra comprensión de la sociedad argárica, demostrando la existencia de una fuerte jerarquía social, poder centralizado y control territorial. Su escala, complejidad y arquitectura defensiva la convierten en un referente clave para el estudio de las primeras sociedades complejas en la Europa prehistórica.


Área parcialmente reconstruida para visitantes en el sitio arqueológico de La Bastida.Photo from la-bastida.com.


Algunos de los objetos de hierro en exposición en el Museo del Arte Ibero El Gigarralejo en Mula, como las famosas espadas conocidas como falcatas, que originaron en la pre-romana Iberia. Photo from the museum's website.
Edad del Hierro (c. 900 – 200 a.C.):
Fenicios e iberos
Durante la Edad del Hierro, la Región de Murcia se convirtió en parte del mundo cultural de los iberos, mientras que las áreas costeras experimentaron una fuerte influencia fenicia a través del comercio y la colonización. Este período vio el surgimiento de centros urbanos, santuarios, oficios especializados y un intenso contacto mediterráneo poco antes de la conquista romana.
Punta de los Gavilanes
Un asentamiento costero fenicio datado en los siglos VII-VI a.C., vinculado al comercio marítimo.
Barcos fenicios de Mazarrón
Dos naufragios datados alrededor de 650 a.C., entre los mejores preservados de los barcos fenicios en el Mediterráneo.
Los Molinicos
Un santuario ibérico en las tierras altas del noroeste, datado en los siglos IV-II a.C.
Coimbra del Barranco Ancho
Uno de los asentamientos ibéricos más grandes de Murcia, ocupado entre los siglos V y II a.C.
El Cigarralejo
Un importante asentamiento ibérico y necrópolis datada entre los siglos V-III a.C., con excepcionales restos arqueológicos.
El Verdolay
Ubicado cerca de la actual Murcia, este sitio ibérico controlaba rutas clave a lo largo del valle del Segura en la última Edad del Hierro.




